Parroquia de misión · Puerto Escondido, Colombia
Fundada por el Padre José Varela
Un llamado de Dios a servir a los más necesitados
San Padre Pío de Pietrelcina, nuestra inspiración
Quiénes somos
La Obra Padre Pío nace como una respuesta al llamado del Señor de amar y servir a Cristo presente en los más pobres, en los enfermos, en los ancianos, en los niños y en las familias vulnerables.
Inspirados en la vida de San Padre Pío de Pietrelcina, quien dedicó su existencia a la oración, al sacrificio y a las obras de misericordia, queremos ser instrumentos del amor de Dios en Colombia, llevando consuelo donde hay dolor, esperanza donde hay desánimo y dignidad donde existe necesidad.
Creemos que la caridad no consiste solamente en entregar una ayuda material; es mirar al hermano con los ojos de Cristo, escuchar su historia, acompañar su sufrimiento y recordarle que nunca está solo, porque Dios camina con él.
Cada proyecto, cada alimento compartido, cada visita, cada oración y cada gesto de solidaridad son una oportunidad para hacer presente el Evangelio y transformar vidas.
“No basta con amar, es necesario que los hermanos sepan que son amados.”
San Padre Pío
Misión y visión
Ser un instrumento del amor misericordioso de Dios, promoviendo obras de caridad, evangelización y servicio integral que lleven esperanza a las comunidades más vulnerables de Colombia, formando una cultura donde la fe se traduzca en acciones concretas de amor.
Construir una gran familia de corazones generosos que, unidos por la fe, trabajen para aliviar el sufrimiento humano, defender la dignidad de cada persona y sembrar esperanza en las generaciones presentes y futuras.
Nuestros pilares
Nuestras obras de misericordia
Nuestra labor busca responder a las necesidades más urgentes de las comunidades mediante acciones concretas:
Mercados para las familias
Visitas y acompañamiento
La misión en imágenes
Testimonios
Estas son las palabras de quienes recibieron ayuda tras el fuerte frente frío que golpeó a Puerto Escondido.
Recibir los alimentos fue mucho más que recibir una bolsa de comida. Para nosotros significó sentir que no estábamos solos, que había personas que, aun sin conocernos, habían abierto su corazón para ayudarnos.
— María Pérez · Puerto Escondido
Mi nombre es María Pérez y quiero dar gracias de todo corazón a Dios y a la Obra Padre Pío por la ayuda que recibimos después del fuerte frente frío que golpeó a nuestra comunidad en Puerto Escondido.
Fueron días muy difíciles. El frío, las lluvias y las necesidades que quedaron después nos hicieron sentir mucha preocupación, especialmente porque había familias que no sabíamos cómo íbamos a conseguir lo necesario para alimentarnos.
Cuando uno está pasando necesidad, llevar alimento a la casa se convierte en una preocupación muy grande. Por eso, recibir esta ayuda nos devolvió la tranquilidad y también la esperanza. Cada alimento que llegó a nuestra mesa fue recibido con mucha gratitud.
Quiero agradecer a todas las personas que hacen posible esta obra, a quienes donan y a quienes se esfuerzan para que la ayuda llegue hasta las familias que más la necesitan. Que Dios les multiplique cada gesto de generosidad.
La Obra Padre Pío no solamente nos llevó alimentos: nos llevó esperanza, consuelo y la certeza de que Dios no abandona a sus hijos en los momentos de dificultad.
A veces Dios no llega haciendo grandes cosas. A veces llega en una bolsa de alimentos, en una persona que toca la puerta o en unas manos que se extienden cuando uno más las necesita.
— Beneficiario, 60 años · Puerto Escondido
Tengo 60 años y toda mi vida he vivido trabajando y buscando la manera de salir adelante. Uno está acostumbrado a resolver como pueda, pero hay momentos en que las cosas se ponen difíciles y toca aceptar la mano que Dios le manda.
Después de lo que vivimos con el frente frío aquí en Puerto Escondido, hubo días bastante duros. En mi casa comenzaron a faltar cosas y la preocupación era principalmente por la comida.
Un día llegaron con la ayuda de la Obra Padre Pío. Me entregaron alimentos y otras cosas que necesitábamos. Yo recibí todo con mucha alegría, pero también con un nudo en la garganta. Porque cuando uno llega a esta edad entiende que un mercado no es solamente comida: es sentarse a la mesa con la familia y tener qué compartir, es quitarse por unos días esa preocupación de pensar «¿y mañana qué vamos a comer?».
Yo no conozco a las personas que dieron de lo suyo para que esto llegara hasta nosotros. Seguramente ellos tampoco me conocen a mí. Pero quiero que sepan que aquí hay un hombre de 60 años que recibió su ayuda con mucha gratitud y que no se va a olvidar de ese gesto.
Mientras tenga vida, pediré que Dios les devuelva multiplicado todo el bien que están haciendo por la gente necesitada de Puerto Escondido.
Cómo ayudar
Dios sigue obrando a través de corazones generosos. Con tu oración, tu tiempo, tus talentos o tu aporte solidario, ayudas a que una familia reciba alimento, un enfermo encuentre alivio y un niño recupere la esperanza.
Encomienda esta misión, a sus misioneros y a las familias que servimos. La oración es el corazón de la Obra.
Acompaña las jornadas solidarias, las visitas y las entregas. Una mano amiga cambia el día de una familia.
Medicina, docencia, oficios, comunicación… cada don puesto al servicio de los demás se multiplica.
Tu donación se convierte en mercados, medicamentos, útiles escolares y ayuda directa para quienes más lo necesitan.
Ofrece tus intenciones y permite que la Santa Misa sea celebrada por ti y por tus seres queridos.
Contribución sugerida $5 USD por intención
Puedes colaborar con la parroquia de misión a través de Zelle:
Si escribes desde fuera de los Estados Unidos y no puedes usar Zelle, escríbenos por Instagram a @obrapadresanpio y te indicamos otra forma de aportar.
Gracias por ser parte de esta obra de amor.
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Sé parte de la Obra
Únete al equipo de voluntarios que hace posible cada jornada: preparar mercados, visitar a los enfermos, organizar campañas y llevar alegría a los niños. No necesitas nada más que un corazón dispuesto a servir.
Quiero ser voluntarioNuestros misioneros llevan la Palabra de Dios y el mensaje de su amor a cada rincón de Colombia: caminan hasta las veredas más apartadas, escuchan, consuelan y anuncian la esperanza del Evangelio.
Conoce la misiónUna invitación a transformar vidas
“Cada acto de amor, por pequeño que parezca, tiene un valor infinito cuando nace de un corazón que ama a Dios.”
Obra Padre Pío · Padre José Varela
“Oremos, esperemos y no nos preocupemos. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará nuestra oración.”
San Padre Pío